San Felipe, una joya desértica frente al acuario del mundo

Por Viko Rodriguez

A escasos 200 km al sur de Mexicali, se ubica uno de los puertos con mayor potencial en México: San Felipe. Coordenada donde viejos sahuaros se erigen bajo un sol que cobija a mexicanos y extranjeros por igual. Si bien por algún tiempo se refirió a San Felipe como un destino turístico acabado, poco a poco la gastronomía local ha tomado la vanguardia para atraer nuevos viajeros buscando confirmar la nueva serie de experiencias existentes en este mágico pueblo pesquero a las orillas del Mar de Cortez.

Glamping en la Cava de Quesos

Christian Hudon y Gaby Pardo son una joven pareja que decidió hacer de San Felipe su hogar. Actualmente administran la Cava de Quesos C & G. Emprendedores como pocos, no solamente ofrecen productos artesanales de la región, sino además se aventuraron al mercado de la hospitalidad con propuestas de glamping.

Actualmente cuentan con dos espacios: el primero es un casita tipo teeppee acondicionado con todas las amenidades de la vida moderna: colchon, aire acondicionado y acceso a un baño privado. La segunda opción bien podría ser el sueño materializado de todo hippie: vivir en un viejo camión de pasajeros.Detallado con minuciosidad e iluminado con luces de neón, este cuarto te permitirá imaginarte dentro de una nave espacial en plena misión al desierto de Tatooine. Sin duda, es la opción para quienes buscan una experiencia completamente alejado a lo convencional.

Cena gourmet en la Vaquita Marina

Este establecimiento construido a base de madera, lo encuentras al final del malecón, frente al estero. Inconfundible, es el único con unas vaquitas marinas talladas y nombrado en honor a la marsopa endémica del Alto Golfo. Dentro opera una de las mejores cocinas de la región; cuentan con producto fresco de temporada además de un menú donde nunca falta el camarón azul, el atún o la sierra ahumada – este último, un verdadero manjar.

Su cocina es tan reconocida que suele ser visitado por corredores de la Baja 1000 o cocineros de la talla del Juantxo Sánchez, ya sea bebiendo tejuino de la casa o una fría cerveza artesanal. Lo ideal es probar las tostadas de pulpo con alcaparra, cilantro, cebolla y una salsa de chiles secos en aceite de oliva. Otros se van por los impresionantes camarones Consag, rellenos de jaiba y empanizados con ajonjolí, nuez, almendra y una salsa de jamaica y mango. Un lugar que pronto, sin duda, será incluido como un obligado para los amantes de la gastronomía bajacaliforniana.

Visita guiada en el Nido flotante: primer criadero de totoabas en San Felipe

Frente a Campo #1, en el horizonte, se vislumbra una misteriosa isla artificial. Mucho se cuenta sobre ella, pocos apenas saben lo que realmente sucede. Al inicio se instaló como parte del proyecto CIRVA para mantener vaquitas marinas bajo custodia; plan que finalmente no tuvo éxito. En la búsqueda de rentabilizar las instalaciones, la empresa Oceánica logró llevar a cabo un cultivo de totoaba local, el primero en San Felipe.

Actualmente se ofrecen tours guiados dentro de “El Nido”, donde los técnicos explican a detalle el proyecto de engorda de totoaba. Todos los peces son adquiridos a la Universidad Autónoma de Baja California a través de su programa de cultivo de totoaba en Ensenada. Si bien, actualmente no es posible la venta de totoaba, esperan que a partir de la educación ambiental se logre a corto plazo una legalización controlada del pez. Este proyecto podría ser el preámbulo para un ambicioso programa de acuicultura de totoaba sustentable que beneficie a las cooperativas de la zona, y con ello dar esperanza a la peligrada vaquita marina.

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