Pretenden prohibir adición de vitaminas y minerales en alimentos

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La propuesta de modificaciones al Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios, pretende prohibir la fortificación de alimentos procesados sujetos al etiquetado de advertencia que establece la NOM-051.

Como se recordará, esta Norma Oficial establece que los alimentos procesados deberán incluir sellos que adviertan si tienen exceso de calorías, azúcares, grasas saturadas o trans y/o sodio, o bien, si contienen cafeína o edulcorantes.

Autoridades federales presentaron una propuesta de modificación al artículo 161, en el decreto de Reforma a Diversas Disposiciones del Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios que señala textualmente que “no se podrán adicionar nutrimentos a los alimentos no procesados o frescos, ni a los alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados, que cumplan con los perfiles nutrimentales establecidos para el etiquetado frontal de advertencia que establezca la norma correspondiente, a excepción de aquellos que deban adicionarse de manera obligatoria”.

Prohibición

Ante esta situación, los cereales y muchos otros productos procesados, elaborados a base de leche o panificados no podrán ser fortificados, pues tendrán que llevar el sello de leyenda de “Exceso de Calorías” estipulado en la NOM 051.

“Las modificaciones propuestas al reglamento podrían tener consecuencias involuntarias con resultados negativos para la salud de los mexicanos, donde alimentos como los cereales de caja, el yogur, la leche y sus derivados y los productos de la panificación desempeñan un papel muy importante en la contribución a la ingesta de micronutrientes”, declaró Luis Fernando Hernández Lezama, integrante del Consejo directivo de CLIAS.

Hoy en día, casi ningún alimento está constituido por un solo nutriente y, por otro lado, no hay ningún alimento que, por sí mismo, proporcione todos los nutrientes necesarios para una persona adulta. La fortificación de alimentos es una de las medidas aplicadas para adicionar dosificadamente micronutrientes a alimentos procesados. El objetivo es mejorar la salud de la población en general, sobre todo de aquellos sectores que carecen de ciertas vitaminas y minerales esenciales para la salud.

Problemas de alimentación

Las Encuestas Nacionales de Nutrición y Salud de 2006 y 2012 indican que existe una baja ingesta de micronutrientes en la alimentación mexicana, lo que constituye un problema importante de salud pública. Las principales deficiencias en niños de 1 a 12 años son: hierro, zinc, vitamina A, D y ácido fólico. En adolescentes y adultos existe una baja ingesta de minerales como el hierro, el zinc, el calcio y el magnesio. De igual manera, 20% de los niños menores de 5 años y 20% de mujeres embarazadas sufren de anemia.

Por otro lado, en la publicación Impact of food fortification with multiple micronutrients on health, Cochrane 2019, se revisaron 43 estudios sobre los efectos en la salud, de la fortificación con micronutrientes múltiples y se encontró que éstos pueden reducir la anemia en un 32%, la anemia por deficiencia de hierro en un 72%, deficiencias de micronutrientes (incluida la deficiencia de hierro en un 56%, la deficiencia de vitamina A en un 58%, la deficiencia de vitamina B2 en un 64%, la deficiencia de vitamina B6 en un 91% y la deficiencia de vitamina B12 en un 58%).

Composition with different sorts of breakfast cereal products.

Estrategias recurrentes

Durante décadas, México utilizó estrategias de fortificación de alimentos para reducir la deficiencia de micronutrientes en la población. Autoridades de salud emplearon la yodación de la sal con éxito en todo el territorio nacional, la adición de flúor en ciertas regiones del país para prevenir la caries dental, así como la fortificación a las harinas con resultados positivos, tanto que las autoridades la hicieron obligatoria.

“Es importante mencionar que una mala alimentación no sólo está vinculada al sobrepeso y la obesidad, sino también, a las carencias de micronutrientes. La pobreza, la falta de acceso a una variedad de alimentos, los estilos de vida, la falta de conocimiento sobre qué constituye una dieta saludable e infecciones repetidas, son algunas de las principales razones de la deficiencia de micronutrientes. Cabe señalar que no hay alimentos buenos o malos sino dietas nutricionalmente equilibradas o desequilibradas”, agregó Enrique Ríos Espinosa, médico cirujano, doctor en salud pública y especialista en nutrición humana.