De tríos a disfraces, el mundo de las fantasías sexuales

Todos tenemos secretos ocultos que guardamos en el fondo de nuestros pensamientos y que solo compartimos con personas en las que confiamos, pero cuando hablamos de historias imaginarias e imágenes que nos provocan un fuerte deseo carnal, es cuando las llamamos fantasías sexuales. Una fantasía sexual es algo que nos causa excitación con sólo imaginarla y no siempre está relacionada con el acto sexual.  

Y aunque la fantasía no se vuelva realidad esto es lo que la hace tan excitante, de hecho las mujeres y los hombres fantasean más de una vez a lo largo de sus vidas de forma individual o en pareja  y como cada cabeza es un mundo, te mencionaremos curiosidades y diferencias que existen con ayuda de Tamiko Hernández, educadora de la sexualidad de Prudence.  

Comencemos por la forma en que se dividen las fantasías:

  • Fantasías inusuales: Son las menos comunes, como el tener relaciones sexuales con sexoservidoras, botargas gigantes, orinarle a la pareja o ser orinado (lluvia dorada).

  • Fantasías típicas: Estas están en la mente de la mayoría y son desde tener un trio, tener sexo en un carro o en público y usar disfraces sexys.

  • Fantasías raras: Cuando una fantasía sexual se convierte en el único método que tiene una persona de excitarse, esta pasa a convertirse en deseos obsesivos o parafilias como el fetichismo, el exhibicionismo, sadomasoquismo, entre muchas otras.

Por otro lado, las fantasías sexuales también tienen su parte curiosa:

  1. En un de los estudios publicado en The Journal of Sex Research, se encontró que los hombres piensan en sexo un promedio de 19 veces al día, mientras que las mujeres piensan en promedio 10 veces.

  2. Basados en otro estudio de Personality and Social Psychology Bulletin, si estás en una relación estable y feliz, las fantasías que tengas están relacionadas con la intimidad en pareja, pero en el caso de una relación con muchos conflictos, las fantasías son agresivas y menos emocionales.

  3. Las fantasías ayudan en la autoestima ya que eliminamos todo lo malo, todo es perfecto y eso eleva nuestra seguridad, de hecho la ausencia de fantasías sexuales puede causar un trastorno físico o psicológico.

  4. Fantasear ayuda a lubricar, al no centrarse solo en penetración nos permite sentirnos excitados y a tener relaciones sexuales espontáneas y sin limitaciones, el  implementar un juguete o un producto pueden ser parte de una fantasía.

  5. La forma en la que fantaseamos también tiene que ver con nuestra personalidad, las personas extrovertidas y curiosas son las que tienen mayor interés en probar cosas nuevas, mientras que las personas introvertidas tienden a ver sus fantasías sexuales con culpabilidad, cuando en realidad es completamente normal.

Ahora, en el caso de los hombres y mujeres, las fantasías varían mucho pero se ponen de acuerdo en algunas ideas:

MujeresHombres
Las fantasías femeninas son realizadas de forma más elaborada y enfocado en las emociones y sensaciones.Las fantasías masculinas suelen ser más directas y concretas, enfocándose en la parte visual.
Las mujeres fantasean con practicar sexo en algún lugar romántico como en la playa, en un atardecer, bajo la lluvia, etc.Los hombres suelen fantasear con recibir sexo oral o tener relaciones con dos mujeres a la vez o en el intercambio de parejas.
Retomando de nuevo otro estudio publicado en Psychological Bulletin, las mujeres suelen tener más fantasías sexuales durante el período de ovulación debido a un aumento de los niveles de testosterona.Según un estudio publicado en The Journal of Sex Research, los hombres pueden tener hasta 55 fantasías sexuales al día y presentaban un deseo mucho más fuerte por hacerlas realidad.
Una fantasía común entre las mujeres es el ser dominada sexualmente sin llegar al masoquismo, como un jaloneo de cabello, nalgadas, entre más. Los hombres se imaginan más tener relaciones sexuales con un personaje de una película de ficción o artista. (Los disfraces en pareja son una gran idea).

Ambos géneros coinciden en tener relaciones sexuales en algún lugar extraño o extravagante y el 88% de los hombres y el 92% de las mujeres coincidieron en que preferían sentir emociones románticas durante una relación sexual.

Si mencionamos todas las fantasías posibles, nunca acabaríamos, pero fantasear es algo sano y estimulante para nuestra imaginación y vida sexual que permite descubrir nuestro propio erotismo. No niegues tus fantasías, negarlas es negar una parte muy enriquecedora de tu sexualidad.

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