5 lugares más antiguos para comer en la CDMX

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El Centro Histórico cuenta con lugares que atestiguan el paso de la historia por nuestras calles  y en los cuales puedes disfrutar de una buena comida. Hoy te presentamos los cinco más antiguos de la CDMX.

5. El Taquito

El Taquito

En 1923, Concepción Rioja, conocida como la abuela Conchita, y Marcos Guillén llegaron de Guadalajara y se instalaron en una esquina del corazón de la CDMX. Vendían tacos de carnitas, lengua y antojitos como sopes y tlacoyos. La gente decía: vamos a echarnos un taquito,cuando se refería al negocio, razón por la cual se le quedó ese nombre. El lugar se fue ampliando manteniendo un concepto taurino desde sus inicios, hoy en día ha sido visitado por grandes personalidades como Emilio Portes Gil, Fidel Castro, John F. Kennedy, Marilyn Monroe y Emilio “El Indio” Fernández. Si te gusta disfrutar de las recetas de la abuela, puedes probar la sopa de médula, el caldo tlalpeño, las criadillas de toro al mojo de ajo, el cabrito al horno o  las arracheras a la tampiqueña.

Carmen No.69 esq. con República de Bolivia. Centro Histórico, CDMX.

4. El Rey del Pavo

El rey del pavo

Es una lonchería sencilla que como su nombre lo indica, su especialidad es el pavo en todas sus variedades. Este establecimiento se remonta a 1910 cuando Ramón Avellaneda Domenjó vendía jamón envinado, bacalao a la vizcaina y por supuesto, tortas de pavo; platillos que aún se siguen preparando con su receta original. El negocio cambió de lugar en varias ocasiones hasta quedar finalmente en la calle de Palma. Su vieja decoración se ha perdido y solamente quedan la vitrina que da a la calle mostrando el pavo horneado y una antigua barra. En este lugar podrás comer por ejemplo, una sincronizada de pavo con adobo, frijoles y guacamole acompañada de algún agua tradicional de horchata o tamarindo, o algo más inusual como fresa con mango, kiwi o maracuyá.

Palma 32, entre Madero y 16 de Septiembre. Centro Histórico, CDMX.

2. La Ópera

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En 1876, en la esquina donde hoy se encuentra la Torre Latinoamericana, abrió sus puertas una pequeña cafetería que recreaba la atmósfera y decoración parisina. Gracias al incremento de la clientela, en 1985, el restaurante se mudó al lugar que actualmente ocupa en la calle 5 de mayo. A lo largo de su existencia, sus platillos han sido degustados por distinguidos políticos y personajes de la cultura y las artes como Carlos Fuentes, José Luis Cuevas, Gabriel García Márquez, Octavio Paz y Sofía Bassi.

La ópera tiene una anécdota que relata una intempestiva visita al lugar por Francisco Villa en la cual, nada más por lucirse ante los presentes, disparó su pistola dejando una bala incrustada en el techo. En este lugar lleno de historia podrás degustar unos Caracoles en Salsa de Chipotle, Lengua a la Veracruzana o un Pulpo a la Gallega, mientras sentado en sus asientos de madera tallada y tapizados en terciopelo rojo, escuchas a un grupo de músicos que tocan boleros, danzones y valses porfirianos.

5 de Mayo No.10 esq. Filomeno Mata. Centro Histórico, CDMX.

3. La Vasconia

La Vasocnia

Es la panadería más antigua de la Ciudad de México. Sus galletas, pasteles y panes elaborados artesanalmente han deleitado los paladares de los transeúntes de la calle de Tacuba desde 1870. Su nombre se origina a raíz de que fue fundada por un inmigrante vasco de Baztán. Actualmente también es restaurante y rosticería, aquí puedes disfrutar de un café y pedir el pan de dulce que más te agrade de una amplia variedad.  Muchas generaciones de mexicanos amantes de la panadería fina, de sus recetas, sabor y aroma a pan casero recién horneado se han deleitado con este lugar. La próxima vez que te encuentres en el Centro Histórico, no te olvides de probar sus empanadas de bacalao, sus trenzas de higo o sus canastas de chocolate rellenas con frutas.

Tacuba 73 esquina con Palma. Centro Histórico, CDMX.

1. Hostería Santo Domingo

Hostería de Santo Domingo

Este restaurante es el más antiguo de la CDMX, está ubicado en una parte de lo que fuera el  Convento de Santo Domingo. Conserva intacto su estilo del siglo XVI y ofrece comida mexicana desde el 4 de agosto de 1860. Una puerta de madera da acceso a un colorido lugar con murales llenos de vida antigua, de su techo cuelga papel picado, adornos de talavera, vitrales y un piano que alguna vez tocó Agustín Lara. Si bien el lugar tiene un variado menú de platillos como pollo con mole poblano, pechuga ranchera en nata, sopa enfrijolada o quesadillas surtidas, y lo más conocido son sus chiles en nogada de gran sabor y tamaño, que puedes disfrutar en cualquier época del año.

Belisario Domínguez No. 70-72 entre República de Brasil y República de Chile, Centro Histórico, CDMX.